El equipo de gobierno ha vuelto a demostrar su doble moral a la hora de abordar las políticas relativas al turismo y la cultura. Por un lado, afirma estar muy preocupado por la situación que atraviesan ambos sectores, y por otro, rechazan la propuesta socialista de convocar cada año, una semana cultural en torno a la celebración del Día del Libro, que permitiría fomentar la cultura y atraer visitas a la capital.
El PSOE considera que no se ha dado la publicidad ni la importancia suficiente a esta efeméride y que se deberían estudiar nuevas fórmulas y actividades que impliquen a la ciudadanía, y por supuesto, a los hosteleros y el sector del turismo. Todo ello, con la celebración de una semana cultural en la que podrían llevarse a cabo iniciativas como regalar un libro a aquellos turistas que pernocten en nuestra capital, hacer una feria del libro potente o un certamen gastronómico y de tapas con la temática del libro de fondo.
Sin duda, "se trata de una iniciativa que no costaría nada a las arcas municipales y que permitiría la atracción de turismo, que aunque fuera mínima sería importante para la ciudad".